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miércoles, 17 de agosto de 2016

Capacidad instalada de cámaras de frío aumentó 57 %


De acuerdo a los resultados del Catastro Frutícola 2015, la Provincia de Ñuble concentra el 72,3% de

la superficie frutícola de la región, equivalente a 10.808 hectáreas, siendo arándano, frambuesa, cerezo, nogal y manzano rojo, las especies que lideran la producción. Actualmente, la región tiene 14.947 hectáreas, lo que representó un aumento de 33,3% respecto de 2012. Esta variación se generó por el fuerte crecimiento frutícola de Ñuble, de 39,8%
Un aumento significativo de la infraestructura para la agroindustria se registró en los últimos tres años en la Región del Bío Bío, y particularmente en la Provincia de Ñuble, según reveló el Catastro Frutícola 2015, cuyos resultados presentaron esta semana Odepa y Ciren, del Ministerio de Agricultura.
Según el estudio, el número de cámaras de frío se incrementó en un 57,4% en los últimos tres años, al pasar desde las 174 en 2012 a las 274 en 2015.
Según fuentes del sector, esto se explica por el fuerte incremento de 33% en la superficie frutícola a nivel regional, que en la Provincia de Ñuble se expandió en un 39,8%.
El director de Ciren, Juan Pablo López, comentó que "la Provincia de Ñuble concentra el 72,3% de la superficie frutícola de la región, equivalente a 10.808 hectáreas, siendo arándano, frambuesa, cerezo, nogal y manzano rojo, las especies que lideran la producción".
Es precisamente este explosivo aumento de los frutales en Ñuble lo que ha aumentado la demanda por infraestructura, así como también el deseo de algunos productores de avanzar en la integración vertical, de manera de saltarse a los intermediarios y exportar directamente, lo que exige contar con cámaras de frío, prefrío y salas con atmósfera controlada, lo que permite extender la vida postcosecha de la fruta y evitar su deterioro, considerando que un barco a China tarda cerca de un mes en llegar a destino.
Víctor Villagra, gerente del Grupo San Ignacio, que exporta cerezas y kiwis, sostuvo que la calidad de la fruta es un elemento esencial del negocio, para lo cual es importante contar con cámaras que permitan mantener la fruta a bajas temperaturas. "Así como los chinos pagan mejores precios, también son más exigentes en cuanto a la calidad de la fruta, lo que incluye no solo el calibre, el color o la firmeza, sino que también su conservación".
Asimismo, Pedro Carrasco, socio controlador de Carsol Fruit, que produce y exporta arándanos y kiwis, explicó que frente a las mayores exigencias de los mercados es necesario invertir en infraestructura adecuada para satisfacer esos requerimientos.
Inversiones
En el periodo analizado destacan importante inversiones agroindustriales concretadas en Ñuble entre 2012 y 2015.
Frutícola Olmué completó en 2012 el equipamiento de su planta ubicada en Chillán Viejo, que cuenta con cuatro naves de frío de 110 por 40 metros.
Asimismo, en diciembre de 2012 abrió sus puertas Frigorífico San José, ubicado en el camino a Huape, y que demandó una inversión inicial de 1 millón de dólares. La planta cuenta con una sala de packing y de procesos, así como una cámara de refrigeración con capacidad de guarda para mil toneladas.
El Grupo San Ignacio, en tanto, inició en 2013 el funcionamiento de su nueva planta ubicada en Bulnes, que consideró una inversión cercana a los US$4 millones y consistió en 6 mil metros cuadrados aproximadamente, lo que incluye un edificio corporativo, la planta de lácteos (que comenzó a operar en 2015) y el packing de frutas (kiwis y cerezas).
Respecto del packing, Villagra detalló que además del hidrocooler y las líneas calibradoras, éste cuenta con cinco cámaras: de prefrío, de almacenamiento de fruta, de paletizaje, de inspección SAG y de despacho. El empresario recordó que el packing comenzó en 2013 con los kiwis y al año siguiente se sumaron las cerezas.
Explicó que la principal motivación que tuvieron como empresa familiar para desarrollar esta apuesta fue la necesidad de garantizar la calidad del proceso, lo que significa, en la práctica, reducir al mínimo el maltrato de la fruta y optimizar los tiempos. "Nosotros enviábamos nuestras cerezas a los packing del norte, a las regiones de O'Higgins y del Maule, sin embargo, eso significaba que pasaban 24 horas desde la cosecha hasta que llegaba al packing, donde debía esperar, a veces, dos o tres días, porque estaban colapsados. Ahora, en cambio, la fruta llega a nuestro packing y de inmediato la enfriamos con agua, un elemento clave para la conservación de la cereza, de tal manera que desde la cosecha hasta ser embalada pasan 24 horas como máximo", comentó el empresario.
Villagra adelantó que en el corto plazo realizarán una inversión en equipos para aumentar en un 50% la capacidad de procesamiento de cerezas.
A este proyecto se sumó el de la empresa Tempofrut, que en noviembre de 2014 inauguró un moderno frigorífico para la exportación de arándanos, en el sector Ninquihue, comuna de San Carlos, lo que demandó una inversión de US$2 millones. La planta tiene 4 mil metros cuadrados y cuenta con seis cámaras de frío de 300 metros cuadrados, una sala de procesos, túneles de prefrío y una cámara de fumigación.

Carsol Fruit, en tanto, culminó este año la ampliación de la capacidad de la planta Abedules, ubicada en Coihueco. "Hemos hecho un importante 'upgrade' a nuestra planta de proceso de Abedules, ubicada en el fundo de igual nombre, en la localidad de Talquipén", comentó Carrasco.

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