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lunes, 26 de septiembre de 2016

Anuncia candidatura a la presidencia de la UDI


"Se requieren liderazgos claros y coherentes para reposicionar a la UDI". La senadora confirma que buscará la

presidencia de la UDI en los próximos comicios internos, fijados para el 26 de noviembre, y que su meta es -sin desconocer su historia- recuperar el papel que el partido tuvo cuando llegó a convertirse en la colectividad más grande del país.

Después de sostener en las últimas semanas una serie de conversaciones con parlamentarios y dirigentes gremialistas, la senadora por el Biobío Jacqueline van Rysselberghe decidió tomar una decisión que venía pensando hace meses: competir en los comicios internos de noviembre para presidir la UDI.
"Ser mujer es una característica distinta a las presidencias anteriores, pero no es la única distinta, también hay otras. Yo no solo soy mujer, sino que, además, soy de región, y eso hace que uno tenga una mirada distinta", afirma en esta entrevista que fue grabada en el estudio de TV de La Tercera (ver video)
Esta semana se reactivó la carrera por presidir la UDI. El diputado Jaime Bellolio confirmó su postulación para noviembre y usted ha surgido como alternativa. ¿Ya tomó una decisión?
Después de haberlo pensado bastante tiempo decidí asumir el desafío de poder representar a la UDI desde su presidencia y competir. A mí me gustan las competencias, he estado cinco veces en elecciones y en todas he ganado. A la UDI le va a hacer muy bien un proceso de competencia interna, porque les va a dar la importancia necesaria a los militantes, sobre todo de regiones, y a los de base que de alguna manera se han visto invisibilizados por la estructura anterior que tenía la UDI.
¿Qué motiva esta decisión?
Hoy día, lo que se requieren son liderazgos claros, potentes, coherentes, que permitan volver a reposicionar a nuestro partido en el lugar de defensa de la clase media. La UDI es un partido que ayudó y contribuyó al desarrollo de la clase media. Ese rol de protección, de guardián de la clase media, es lo que hoy el país requiere y necesita. Y a mí me encantaría cooperar en ese proceso. La UDI tiene que rescatar la meritocracia, la búsqueda de la justicia social. Tiene que rescatar esta defensa que nace de las necesidades de las personas más que de defensa de modelos que hoy día ha empañado un poco la visión general.
¿Y por qué cree que la UDI perdió esa preocupación por la clase media?
La UDI nació como un partido que ayudó mucho a la construcción de la clase media y de sacar a la gente de la pobreza. Ese era su leit motiv y donde ponía, entre otras cosas, la educación como eje de la movilidad social. A partir de eso, se empezó a defender más el modelo que el fin en sí mismo. Nosotros creemos que para que haya movilidad social, el camino de la economía social de mercado es el mejor camino. Pero nosotros no defendemos el camino en sí mismo, defendemos el fin, a las personas. Y de repente, algo sucedió entremedio, el país cambió demasiado rápido que perdimos de vista a las personas y se empezó la defensa del modelo por el modelo. Y eso desdibuja la búsqueda de la justicia social, que es la base de la meritocracia en la cual creemos.
¿Atribuye a eso los casos de financiamiento irregular que ocurrieron en el partido? En su momento, Hernán Larraín reconoció que la UDI estaba defendiendo más a los empresarios que a la gente.
La UDI nunca ha defendido a los empresarios, siempre ha defendido a las personas. Lo que pasa es que en la elaboración de su mensaje a veces se confundían ambas cosas y en eso hay que rectificar rumbo. Y en cuanto al tema del financiamiento irregular de la política, me parece que ya se hicieron los reconocimientos institucionales que corresponden, la justicia está funcionando y creo que eso es un proceso que ya está en curso.
¿Qué les responde a las personas que la consideran la candidata del establishment o de los "coroneles" del partido?
Cuando escucho eso me suena a que hay un cierto aire de descalificación en esa aseveración. Conozco a Jovino Novoa, a Andrés Chadwick, a Pablo Longueira, a todos ellos desde mucho tiempo, desde que ingresé a la UDI. Ellos fundaron el partido y les tengo mucho cariño, pero no soy ellos.
¿Cree que el partido ha sido justo en reconocer su aporte?
La UDI surgió en la década de los 80, surgió de un movimiento y llegó a ser el partido más grande de Chile, y eso no sucede por casualidad. Eso sucede porque hay personas que son capaces de defender las ideas, de enfrentarse a la izquierda, de defender el concepto de que la política es un camino de servicio, que entendieron que la derecha no estaba basada en la lucha de clases, que era la cancha en la cual nos hacía jugar la izquierda. En eso, Pablo Longueira, Juan Antonio Coloma, Andrés Chadwick y Jovino Novoa tuvieron un rol muy importante, y desconocer ese papel es desconocer la historia de la UDI. Los militantes reconocen en ellos a pilares importantes que formaron a nuestro partido. Pero bueno, cada uno tiene que hacerse responsable de lo que dice.
¿Le asigna un valor a la posibilidad de que usted sea la primera presidenta mujer de la UDI?
Ser mujer es una característica distinta a las presidencias anteriores, pero no es la única distinta, también hay otras. Yo no solo soy mujer, sino que, además, soy de región y eso hace que uno tenga una mirada distinta.
Usted enfrenta procesos judiciales abiertos: uno, por supuestos sobresueldos que se habrían pagado cuando era alcaldesa de Concepción, y otro, por supuestas boletas falsas de su excolaborador Joel Chávez para su campaña senatorial. ¿Cómo la han afectado estos casos ?
El primero está resuelto. A mí me han acusado de un millón y medio de cosas, dudo que haya alguien a quien le hayan hecho tantas acusaciones como a mí. Lo que pasa a ser una ventaja, porque ya no me pueden acusar de mucho más y, por lo tanto, ese caso está resuelto, la fiscalía ya pidió fecha para terminar la acusación.
Pero en ese caso, el Consejo de Defensa del Estado todavía dice que va a insistir...
Pero lo ha dicho en todos los casos y hay que dejar que eso termine, porque la fiscalía, que es la entidad que lleva adelante esto, dijo que iba a desistir de la acusación. Y en segundo lugar, en relación al otro caso, esa persona estafó al Senado, el Senado hizo una querella en su contra, posteriormente cometió perjurio en contra mía y hoy día tengo entendido que está fuera del país.
¿Es invalidante tener esos procesos judiciales abiertos para ser presidenta?
Lo que pasa es que no va a haber procesos judiciales abiertos, porque en uno la fiscalía va a desistir y en el otro no hay nada abierto, porque es un perjurio que cometió una persona que, hasta donde tengo entendido, se fue del país.
¿Qué la distingue de la propuesta que ha levantado el diputado Jaime Bellolio? El ha dicho que espera alejar al partido de la figura de Pinochet, congelar la militancia a quienes hayan incurrido en delitos de financiamiento irregular, etc.
La UDI es una sola. Si estamos todos dentro es porque tenemos más o menos las mismas ideas de fondo, son más bien diferencias de liderazgo. Pero hay unos matices que nos diferencian y uno de ellos es que yo creo en un proyecto un poco más inclusivo. En la UDI cabemos todos, nosotros no podemos desconocer nuestro origen. La UDI nació en el tiempo del gobierno de Pinochet y en la UDI hay mucha gente que trabajó durante el gobierno. Y también hay gente, como Felipe o Jaime, que nunca trabajaron o que no habían nacido para ese tiempo. Y la diferencia no está en eso, está en los acentos que nosotros pongamos. Es un error poner el acento en eso. Eso es parte de nuestra historia y ahí tiene que quedar, y nosotros hoy día tenemos que ver cómo a partir de eso tenemos que proyectarnos hacia adelante.
¿Usted cree que se está desconociendo la historia de la UDI al proponer esto?
Es una respuesta que no puedo dar yo. A mí me parece que es un error, pero no puedo decir más que eso. Pinochet falleció hace mucho tiempo, el gobierno militar terminó hace muchísimos años y, por lo tanto, creo que hoy día, en 2016, no podemos estar discutiendo de Pinochet. Es decir, Pinochet es parte de nuestra historia, cada uno tiene derecho a hacer su juicio, podemos considerar que hubo cosas que no debieron haber sucedido, pero es parte de nuestra historia y quienes trabajaron en ese gobierno merecen todo nuestro respeto, como aquellas que se distanciaron de ese gobierno y, por lo tanto, a mí me parece que la UDI tiene que tener las puertas abiertas para ambos y no podemos estar excluyendo a unos u otros por la visión que tienen del pasado.
¿Cuál es su evaluación respecto de cómo el partido ha enfrentado los casos de financiamiento irregular ?
En esto hay que hacerle un reconocimiento a Hernán Larraín, porque tuvo que asumir la presidencia del partido en un momento complejo desde el punto de vista político y financiero, porque la verdad es que hubo momentos en que la UDI, producto de todo este escándalo, no tenía recursos ni siquiera para pagar la luz. Hernán tuvo la valentía y el coraje para poder asumir este tema y creo que, además, lo abordó adecuadamente, que es con transparencia y sinceridad. Acá la UDI es el único partido que ha hecho un reconocimiento de esto, que ha pedido las disculpas del tema y que, además, ha cooperado absolutamente con la justicia, pero creo también que la UDI ha sido un chivo expiatorio en este tema, porque no es el único partido que ha tenido este problema y es el único que tiene formalizados y condenados a algunos de sus militantes.
¿Usted es partidaria, por ejemplo, que los militantes formalizados deban congelar su militancia?
Hoy, la UDI tiene las instancias para poder regular esta situación. Me parece que no es conveniente tomar las resoluciones que sean parejas para todos los casos. Si alguien considera que una persona formalizada por algún delito, cualquiera este sea, porque no necesariamente puede ser por un delito de financiamiento irregular, puede ser por violencia intrafamiliar, etc., por lo tanto, existe el Tribunal Supremo que puede sancionar y me parece a mí que es sano que exista un organismo independiente a las directivas que sea quien tome estas decisiones. Si de mí depende, eso hay que mantenerlo en esos términos.
El Tribunal Supremo de la UDI decidió no tomar ninguna medida contra el senador Novoa...
Esa es una decisión del tribunal y me parece que es respetable. Si yo hubiese estado en el Tribunal Supremo, probablemente habría tomado la misma medida. Pero es una decisión autónoma.
¿Cree que pasó lo peor para la UDI?
Fue un año muy duro. Me parece a mí que ya pasó y eso lo demostraron las primarias, donde todo el mundo aseguraba que nos iba a ir pésimo, la verdad es que nos fue muy bien y en la elección municipal también nos va a ir probablemente mejor de lo que la gente cree.
Se ha deslizado la idea de que se pueda llegar a un mesa de consenso. ¿Usted estaría dispuesta a generar ello?
Dos cosas: la primera, es que es muy bueno que haya tres personas dispuestas a dirigir la UDI. Esa es la primera muestra de que la UDI está viva y de que hay ganas de poder avanzar. En segundo lugar, los consensos siempre es bueno buscarlos, pero a mí me gustaría mucho que haya elecciones. Si de mí dependiera, yo iría de todas maneras a elecciones, le hace bien a la UDI. Es un ejercicio democrático muy importante para los militantes, así que ojalá que haya elecciones, porque creo que es bueno. Es decir, cambiamos los estatutos para que haya un militante un voto justamente para que nuestras bases participen y, por lo tanto, en esta primera oportunidad, ojalá que haya competencia.
Usted ha sostenido una fuerte batalla en contra del aborto, la eutanasia y el matrimonio homosexual, ¿le preocupa que este perfil pueda perjudicar a la UDI en futuras elecciones, debido a que estos temas son cada vez más aceptados en la ciudadanía?
Lo que hoy está aceptado en la gente y las personas es la valentía. Hay que ser valiente para poder plantear posiciones distintas, eso es lo que ha caracterizado a la UDI y lo que la UDI hoy día necesita es justamente eso: liderazgos claros, valientes, coherentes, que sean capaces de decirle que no a la izquierda. Que sean capaces de decir "¿sabe qué?, yo quiero presidir la Comisión de Derechos Humanos aunque a la izquierda no le guste". Porque los derechos humanos no son patrimonio de la izquierda. Me siento representada por la defensa de los derechos humanos y, por lo tanto, no tengo ningún impedimento para poder dirigir esa comisión y creo que eso hoy a la UDI le hace falta. Le hace falta hablar con mucho respeto, con tolerancia, pero con claridad y fuerza.
¿Hay diferencias en los temas valóricos con los diputados Ward y Bellolio?
No lo sé. No creo que haya tantas diferencias de fondo. En general, en la UDI hay una defensa de la vida. Así se vio en la votación de la Cámara y eso incluye la eutanasia. Y en relación a los otros temas, hay matices. No estoy de acuerdo con el matrimonio homosexual, porque no estoy de acuerdo con la adopción de niños por parejas homosexuales, entiendo que hay personas que piensan distinto, pero eso es un tema opinable a nivel mundial y yo tengo el pleno derecho a decir lo que creo.
¿Es partidaria de que la UDI debe levantar un candidato de sus filas o apoyar al mejor posicionado en las encuestas que es el ex-Presidente Sebastián Piñera?
Para la UDI, lo óptimo sería poder llevar un candidato de sus propias filas. Sin embargo, también hay que reconocer que Piñera hoy es la persona que está mejor posicionada en las encuestas y eso no lo ha puesto la UDI, sino que lo puso la gente, que evalúa su gobierno y lo contrasta con lo que hoy ve en el gobierno de Michelle Bachelet.
¿Usted es de las que piensan que la UDI no logró influir en el gobierno del ex-Presidente Piñera?
Participé en el gobierno de Piñera y tengo una relación de mucha franqueza con él, y creo que Piñera tiene una característica que es que le gusta que le digan las cosas con claridad y de frente. Y eso no es fácil, porque es el Presidente Piñera. Es una persona que es muy inteligente y que cree en lo que está llevando adelante, pero estoy convencida de que él valora el que uno sea capaz de decirle. Su gobierno, fue una buena administración, sin duda, y por eso la gente lo está evaluando de esta manera en las encuestas. También hay cosas que desde mi perspectiva habría que mejorar, pero esas las voy a hablar con él en su minuto.


No las va a decir ahora...
No, no creo que sea una buena cosa mandarle mensajes al Presidente Piñera por los diarios.
A usted le gustaría que la UDI lleve un candidato propio a las primarias, pero hoy no hay nadie que haya mostrado interés...
La política evoluciona muy rápido y en la UDI tenemos liderazgos que son valientes, coherentes, que han sido capaces de enfrentar la adversidad y, por lo tanto, más allá de quién lo haga, nosotros queremos poder desarrollar esta idea de fondo. Si es con alguien de nuestras filas sería ideal.
Usted se la jugaría entonces por un candidato propio...
Yo me la voy a jugar por quien pueda ganar la próxima elección presidencial, porque lo peor que le podría pasar a este país es un nuevo gobierno de la Nueva Mayoría.
El 2009, la UDI apoyó tempranamente al ex-Presidente Piñera. Muchas personas al interior del partido criticaron esa decisión por ser muy apresurada.
Las realidades al final tienden a imponerse, lo que creo es que debemos idear una estrategia en distintos escenarios. El quién va a decidir cuál va a ser nuestro candidato no voy a ser yo, va a ser el conjunto de la UDI. La UDI tiene que decidir quién quiere que lo represente, pero que represente nuestras ideas, no un logo, no una imagen, que represente lo que nosotros encarnamos, y yo creo que en eso nosotros debemos aplicarnos.

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