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jueves, 15 de septiembre de 2016

John Hanke, el cerebro tras Pokémon Go


El nombre del estadounidense John Hanke, nacido en 1967, ha sonado constantemente durante

los últimos meses: es el cerebro detrás de Pokémon Go, el juego de realidad aumentada que tiene al mundo cazando pokemones.
El País de España realizó el perfil del genio que está detrás del fenómeno móvil del año —la app ya ha superado en usuarios a Twitter y en ingresos a Candy Crush Saga—, quien sigue yendo cada día a la oficina de Niantic, la empresa de realidad aumentada con sede en San Francisco de la que es consejero delegado, con la misma disciplina de siempre. Pero Hanke nunca ha caído en la rutina.
Emprender siempre ha sido su pasión. Cursó un MBA en Berkeley —tras trabajar para el Departamento de Estado de EE.UU.— y sigue participando como mentor en encuentros con recién graduados o empresas emergentes que buscan consejos e inversiones. Los mapas son su otra obsesión. En 2001 cofundó Keyhole, una firma de cartografía digital y de imágenes de satélites que Google acabaría comprando en 2004 por 35 millones de dólares para empezar su división de mapas.
Fue así como la planta completa de Keyhole acabó trabajando para el gigante de Mountain View. "Cuando se formó el equipo quedé sorprendido, nunca había visto un grupo de trabajo tan cohesionado, motivado y divertido", explica Bernardo Hernández, primer director de marketing mundial de Google.
Hanke tenía una facilidad asombrosa para ejecutar los proyectos que imaginaba. De su mente salieron maravillas que hoy son de uso común. Productos revolucionarios sin los que hoy parece difícil moverse. Desde Streetview a su equivalente bajo el mar, Google Ocean. Gracias a Hanke, en 2005, millones de personas observaron por primera vez su casa desde el espacio gracias a Google Earth.
De Hanke se aprecia su buen talante. Ni siquiera perdió los estribos cuando se achacó su éxito a la suerte. "Sí, esto ha sido un éxito de la noche a la mañana... tras 20 años de trabajo", escribió. Una sentencia que se ha convertido en un mantra en Silicon Valley.

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